Los grandes emisores internacionales: optimistas pero cautos en 2023

Pero luego está la otra visión, la más optimista. La que recuerda que el cliente está deseoso de viajar después de dos años largos de restricciones a causa de la pandemia, la que señala que precisamente a causa de aquella situación sanitaria, todavía hay ahorros en muchos consumidores que desean destinarlos al turismo.

La cuestión que más unanimidad suscita es que existe un gran interés por viajar en los principales mercados emisores de turismo hacia nuestro país durante el próximo año. “España es, con mucho, el destino más in style para los turistas británicos y lo seguirá siendo en 2023”, han asegurado desde la patronal de agencias de viajes británica ABTA.

Desde su homóloga alemana DRV señalan que “España, durante años el destino de paquetes aéreos más vendido de los alemanes, volvió a encabezar la lista de los países de vacaciones más populares, a pesar de que Turquía logró un mayor impulso al crecimiento en el verano”, han puntualizado. También considera esta organización que existe todavía una “demanda reprimida appreciable” de viajes al extranjero, fruto de las restricciones de la pandemia.

DRV considera que “el sentimiento common dentro de la industria es que las reservas volverán a los niveles previos a la pandemia” durante 2023. Una tendencia que puede verse favorecida por “la estabilidad del coste de los paquetes turísticos”, según señalan desde la Unión de Agencias de Viajes (UNAV), que ve los mismos riesgos y tiene las mismas esperanzas que las patronales británica y alemana.

Los ojos y oídos de España sobre el terreno, las Oficinas Exteriores de Turismo, también se han formado su opinión sobre el interés de los principales mercados emisores por viajar hacia nuestro país el próximo año. “El interés por viajar a España se mantiene, está ahí. Sigue siendo el país o destino internacional más deseado por los británicos”, ha asegurado el director de la OET de Londres, Manuel Butler.

Reservas de último momento

Sin embargo, el experto lamenta que la situación actual de las reservas no se pueda conocer hasta bien entrado el año, porque “el británico reserva a muy corto plazo”. Lo cual, se traduce en que “hacer previsiones de más allá de dos o tres meses es muy aventurado”, y a eso cabe sumar el hecho de que Reino Unido se encuentra oficialmente en una recesión, que según el Banco de Inglaterra es una de las más prolongadas, aunque no de las más profundas.

Aún así, la demanda de viajes hacia el exterior -no solo España- dentro de ese cuadro que no es favorable, “parece que es de lo que mejor resiste”. Es decir, el consumidor británico “va a preferir renunciar a salir a comer fuera de casa antes que al viaje. El viaje es mucho más resiliente, de alguna manera, ahora que hace 4 ó 5 años”. Además, Butler ha recordado que el paro se mantiene a niveles aceptables en el Reino Unido, a pesar de la situación.

Por su parte, Álvaro Blanco, responsable de la OET de Berlin, ha recordado que una reciente encuesta de la asociación de investigación F.U.R. sobre el mercado alemán indicaba que la proporción de la población residente en Alemania mayor de 18 años con decisión firme de viajar a un destino concreto se mantiene en niveles idénticos a los de enero de 2020, antes de la pandemia.

La cuota de España en intención de viaje, tanto para la temporada de invierno 2022/2023 como para la de verano de 2023, se sitúa en torno al 13% del complete del mercado, por detrás de Alemania como principal destino de las vacaciones de los alemanes, y por delante del resto de competidores (Austria, Italia y Francia en invierno; Italia, los Países Bajos y Francia en verano).

Esta cuota “se ha venido manteniendo estable en el último año, habiendo registrado incluso un pequeño incremento desde los niveles mostrados en enero de 20202, ha señalado Blanco. Quien lo achaca, posiblemente, a “una mayor demanda de viajes a países cercanos en detrimento de los de largo recorrido”, que han sido menos demandados -o que incluso se encontraban fuera del mercado- como consecuencia de la pandemia de Covid-19.

Por otro lado, el índice de YouGov de consideración de viaje de los alemanes hacia España es positivo para más del 30% de la población alemana encuestada, situándose la intención de viaje en torno al 11%, cifra que supera a la mostrada por los competidores inmediatos (Italia, Grecia, Turquía y Portugal). También el resto de índices e indicadores que manejamos para tomarle el pulso al mercado emisor alemán (búsquedas de vuelos y alojamientos), reflejan, “unos estados muy positivos”, ha precisado.

Álvaro Blanco: “España muestra una posición de partida sólida como destino de viajes para los alemanes en 2023, sin perjuicio de que la situación económica pueda determinar algunos cambios del comportamiento de la demanda”

Los turoperadores también esperan cambios positivos en 2023. Thomas Prepare dinner recuerda que “las vacaciones en España este año se han visto obstaculizadas desde el Reino Unido por la política sobre vacunas, lo que ha significado que las familias no han podido visitar fácilmente el país. Por lo tanto, esperamos una mayor demanda de familias que quieran volver a visitar sus lugares favoritos” en 2023, esta vez sin restricciones sanitarias.

España ha sido el destino de vacaciones más in style en 2022 para los clientes de este mayorista en el Reino Unido, Países Bajos y Bélgica, liderazgo que se espera que mantenga a lo largo de 2023. Sin embargo, señala un punto oscuro: “España ha tenido un éxito specific en atraer gente a sus diversas ciudades, aunque todavía está rezagada detrás de Italia en términos de popularidad para escapadas cortas”. Ahí Thomas Prepare dinner considera que hay que apretar.

Por su parte, desde FTI Group que el interés por España como destino “vuelve a la normalidad” entre sus clientes tras los últimos años de confinamiento y restricciones por la pandemia de COVID-19. De hecho, en 2022 “ya aumentamos sustancialmente el número de turistas en todo el país en todos nuestros mercados de origen. Si esta tendencia continúa, dependiendo de las circunstancias globales, por supuesto, y no ocurren incidentes importantes, 2023 puede ser un éxito”, ha precisado Carlos Moreno, Director de Destinos Estratégicos para España de este turoperador.

“En common, la demanda de viajes a destinos españoles se mantendrá estable o aumentará en los primeros meses de 2023, ya que en 2022 estos meses se vieron muy afectados por la pandemia”, ha expuesto el Director de DER Touristik para España, Nils Luebbe, quien ha precisado que “sin embargo, las reservas se seguirán realizando con menos antelación que hasta 2019”, en una tendencia que al menos de momento no tiene vuelta atrás.

El hecho de constatar las ganas de viajar de los mercados emisores internacionales principales es tranquilizador. Pero es necesario atisbar un poco más cómo se presenta la temporada turística alta 2023. Y lo primero es tener una thought clara del pistoletazo de salida. A este respecto, en el caso del mercado alemán comenzará el 26 de marzo, si se consideran los planes de vuelo de las principales compañías aéreas.

Los grandes operadores ya han anunciado que basan su estrategia en la captación temprana de la demanda, ofreciendo grandes descuentos sobre los precios oficiales de los paquetes, especialmente para semanas de demanda más débil, y a la vista del buen resultado que han obtenido alargando sus programaciones en destinos del sur de Europa y el Mediterráneo hasta bien entrado el otoño de 2022. Además, una activación temprana se verá favorecida en este caso por unas vacaciones de Semana Santa de 2023 algo adelantadas respecto a las del año pasado.

También hay quien no ve variaciones especiales, más allá del hecho de que nos encontramos en plena recuperación pospandémica, con los condicionantes que ello conlleva: “las vacaciones escolares seguirán determinándolo todo. Estamos hablando de los meses de julio y agosto, con una temporada intermedia de mayo-junio y septiembre. Lo de que este año se haya mantenido también octubre ha sido sorprendente”, ha explicado Manuel Butler desde la OET de Londres.

Pero, no es solo una cuestión de fechas, sino de nichos turísticos: “2023 será un año de muchas mini-vacaciones, de viajes esporádicos de días alternos y, sobre todo, de viajes ligados a determinadas fechas y/o acontecimientos, caso del turismo de nieve, puentes, de celebraciones festivas o gastronómicas”, sin olvidar otras citas posibles, como carnavales o ferias. Así lo han manifestado desde la patronal UNAV, en función de los datos y las previsiones que manejan.

Más viajes fuera de temporada

Desde Thomas Prepare dinner aportan un punto de vista más contextualizado en la situación precise: “creemos que este año más personas buscarán ofertas fuera de temporada para permitirles pagar las vacaciones, dados los desafíos económicos que enfrentamos. Los clientes también pueden buscar resorts y destinos menos conocidos para poder pagar el mismo estándar de vacaciones, pero tal vez ahorrar un poco de dinero”. Muy a tener en cuenta, ¿no?

La temporada de verano de 2023 comenzara oficialmente -al menos en lo que respecta a los planes de vuelo de las compañías aéreas- el domingo 26 de marzo. “Si atendemos a las estrategias anunciadas por los grandes operadores, intentan una captación temprana de la demanda ofreciendo grandes descuentos sobre los precios oficiales de los paquetes, especialmente para semanas de demanda más débil, y a la vista del buen resultado que han obtenido alargando sus programaciones en destinos del sur de Europa y el Mediterráneo hasta bien entrado el otoño de 2022”, ha precisado a este respecto Butler.

Por tanto, según el responsable de la OET de Londres, “cabe esperar una activación algo más temprana de los flujos hacia este conjunto de destinos, circunstancia que se verá favorecida por una celebración de las vacaciones de Semana Santa de 2023 algo adelantadas a las de 2022”. Sin embargo, “a estas alturas del año resulta todavía difícil aventurar si la demanda durante 2023 será lo suficientemente fuerte como para que los operadores repitan un fin de temporada de verano tan largo como el de 2022, pero la estrategia, con mejores precios en esos últimos meses de la temporada, puede ser clave para combatir los efectos de un menor poder adquisitivo de la población”, ha remarcado.

Para el representante del turoperador alemán DER Touristik en España, Nils Luebbe, la temporada alta, y por tanto de mayor volumen de viajeros a España, “seguirá siendo desde mediados de junio hasta mediados de septiembre de 2023. No habrá ningún cambio con respecto a años anteriores”, según los datos que maneja este profesional.

El presidente de la Unión e agencias de Viajes (UNAV), José Luis Méndez, aporta otra visión al respecto: “Si no hay novedades, y tenemos en cuenta nuestros análisis y el seguimiento que efectuamos acerca del comportamiento de los viajeros, 2023 será un año de muchas minivacaciones, de viajes esporádicos de días alternos y, sobre todo, de viajes ligados a determinadas fechas o acontecimientos, como es el caso del turismo de nieve, puentes, de celebraciones festivas o gastronómicas”, entre las que caben carnavales, ferias y un largo etcétera.

“Luego habrá un pico en Semana Santa -continúa Méndez- y, a partir de junio, hasta el mes de octubre, será en verdad como siempre, la temporada alta. Aunque cada vez se desestacionaliza más, hay que insistir en ello, siempre que las obligaciones lo permiten, porque las ofertas son más ajustadas en cuestión de precios y tampoco hay sobrecarga de turismo por lo common. Entre todos hemos de contribuir a desnacionalizar el turismo promoviendo nuevas fórmulas y modalidades turísticas”, ha precisado el agente de viajes.

“Las reservas a futuro a España son muy saludables, pero debe tener en cuenta la competencia de otros destinos de buena relación calidad-precio, como Grecia y Turquía”, apuntan desde ABTA, a modo de ‘toque’

Por tanto, 2023 será un año en los precios manden, y en el que todo el mundo querrá el máximo a los precios más moderados. Una vez más, la disaster económica condicionará lo que haga el emisor internacional.

Esta visión no se muy distinta de la que llega desde la patronal DRV: “los viajes de vacaciones siguen estando en lo más alto de la lista de deseos de los alemanes, a pesar del aumento de la inflación y el costo de vida. La gran pregunta sigue siendo: ¿cómo se desarrollará la propensión de los alemanes a consumir en un contexto de aumento de los precios de la energía e inflación, y cuánto dinero les quedará en la billetera para viajar? Si hay dinero, seguramente se usará para vacaciones, como muestran todas las encuestas”, ha confirmado.

“El aumento de los precios de la energía y el desarrollo de la economía world serán dos puntos interdependientes que podrían afectar a la industria también en 2023”, ha confirmado el Director de Destinos Estratégicos para España de FTI Group, Carlos Moreno. Sin embargo, “creo que después de los últimos tres años hemos desarrollado cierta resiliencia y hemos aprendido mucho sobre lo que podemos hacer ahora. Con esta ‘caja de herramientas’, podemos adaptarnos a las condiciones del mercado de manera bastante ágil y versatile a los cambios repentinos”, ha manifestado.

Desde Thomas Prepare dinner ofrecen una visión mucho más tranquilizadora sobre la incertidumbre precise: “La industria de viajes siempre se enfrenta a desafíos, pero esperamos que ninguno tan grave como los últimos años. Estamos seguros de que todavía hay suficiente demanda reprimida de personas que se han perdido una escapada o que no han celebrado esos momentos importantes recientemente como para viajar”, algo que desde el turoperador esperan que mucha gente haga en 2023, a pesar de la situación.

Se trata de una visión que comparten desde ABTA, entidad desde la que alegan que “los viajes internacionales, por su propia naturaleza, se ven más afectados que la mayoría de las industrias por los eventos mundiales, pero también somos muy resistentes y tenemos práctica para lidiar con situaciones cambiantes“, ha precisado.

“Y está el hecho es que a los británicos les encantan las vacaciones en el extranjero y muchos están desesperados por escaparse una vez más”. Y todo ello a pesar de pandemia, guerras, inflación y, en su caso, los efectos del brexit

Pero, si un agravamiento de las condiciones reinantes amenazase al turismo, ¿qué pasaría? El presidente de UNAV afirma que “atendiendo a la experiencia de otras situaciones vividas, estoy convencido de que las agencias de viajes y sus profesionales tratarían de buscar soluciones, tal y como ya lo han hecho en otras ocasiones, pues si algo ha demostrado nuestro sector, en specific las agencias, es tener capacidad de adaptación ante cualquier contingencia”, ha recordado Méndez.

España ha sido tradicionalmente un “destino refugio” en situaciones de inestabilidad o riesgo internacional, ha razonado por su parte Álvaro Blanco. Por tanto, siempre que esos problemas internacionales no supongan un deterioro muy notable de la seguridad a la hora de viajar, y que no afecten especialmente a España como destino, “nuestro país y su sector turístico empresarial sabrá enfrentarse a circunstancias adversas, como ha venido demostrando en estos últimos años. Y también Turespaña y su crimson de oficinas han sabido responder con campañas de contingencia y acciones especiales a las alteraciones del established order”, ha precisado el responsable de la OET de Berlín.

Por otro lado, la distancia importa. Así, si se da un problema internacional grave afectará más o menos al turismo internacional hacia España “según dónde suceda”, ha apostillado el responsable de la OET de Londres. Y ha razonado: “si es en otra parte del mundo no nos afectará, porque entre Reino Unido y España estamos hablando de tráficos de corto y medio radio. De hecho, si es un conflicto lejano, siempre beneficia a los destinos más cercanos, como es España”, ha precisado.

“Para mi lo que sí está clarísimo es que la relación entre España y Reino Unido es tan sólida y enormemente robusta, que la distancia que hay entre ambos es una ventaja enorme que tenemos respecto a otros países”. Como ejemplo de ese vínculo, Manuel Butler ha aludido a que entre las empresas turísticas británicas “el hotelero español es percibido como un socio de fiar”, lo cual, facilita mucho las cosas en tiempos de disaster.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, la llegada de la temporada alta de 2023 se espera con una gran dosis de esperanza, bien teñida de cautela, porque no está el mundo como para lanzar las campanas al vuelo. Pero ninguno de los profesionales consultados para confeccionar este reportaje abandonará el terreno de juego. Dar lo mejor de sí es el tributo a pagar para volver a la normalidad.

Megatendencias en el emisor internacional

“Los viajeros desean experiencias propias, únicas, y quieren adaptarlas gracias a la tecnología, a través de los servicios inteligentes a los que puedan acceder en cualquier momento con sus dispositivos móviles para lograr lo que quieren”, explicó el CEO de TUI, Sebastian Ebel, en una ponencia presentada recientemente.

Y a ésta, agregó una segunda megatendencia: “Actualmente, el 61% de los viajeros piensan en la sostenibilidad, un porcentaje que va a crecer mucho más”, y detalló que estas personas “están dispuestas a pagar una cantidad superior para garantizar que su viaje sea respetuoso con el medioambiente”. Estos son parte de los retos a los que se enfrenta la industria.

En esa línea, Ebel invita a los hoteleros a que ofrezcan más producto native a sus clientes, “que no sólo son más sostenibles, sino que además tienen una repercusión positiva entre la sociedad native y provocan que su experiencia sea más personalizada”. Por este motivo, el CEO de TUI invitó a los hoteleros a que ofrezcan a sus clientes este tipo de productos, que son los que demandan los nuevos turistas y por los que están dispuestos a pagar más dinero.

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